Frente a las recientes declaraciones del sindicato, el Directorio de ANCAP ratifica que la seguridad de las personas es su máxima prioridad, y por lo tanto todas las decisiones son tomadas teniendo en cuenta este criterio fundamental.
ANCAP rechaza los dichos de FANCAP que refieren a que se está poniendo en riesgo la integridad física de los trabajadores, las instalaciones y la población en general. Las guardias mínimas de trabajo en la refinería fueron establecidas en 2017 entre ambas partes excediendo criterios técnicos de seguridad. En este sentido se han remitido los informes correspondientes a la Inspección General de Trabajo y Seguridad Social.
Este nuevo conflicto surge luego de que el sindicato descartara la propuesta de ingreso de funcionarios para cubrir las guardias mínimas del sector refinación y diera por terminada la negociación, que tenía como objetivo asegurar el funcionamiento normal de los procesos productivos del área. Dicha propuesta es acorde al momento coyuntural que está atravesando ANCAP y contempla una visión de mayor eficiencia. El Directorio respalda a quienes están llevando adelante estos cambios dentro de la empresa.
La Administración considera fundamental el buen relacionamiento entre todos sus funcionarios y vuelve a apostar al diálogo como camino que facilite el entendimiento sin poner en riesgo la continuidad operativa de la refinería, que terminaría nuevamente perjudicando a toda la sociedad.

