16/10/26
ANCAP celebró sus 95 años de trayectoria en el Polo Industrial de Capurro, un espacio emblemático que reúne parte de la historia industrial, científica y patrimonial de la empresa. La conmemoración contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi, del vicepresidente de la República en funciones Daniel Caggiani, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, autoridades nacionales, y del directorio de ANCAP en pleno, junto al gerente general, trabajadores y jubilados de la empresa.
La jornada puso en valor el recorrido de ANCAP desde su creación, el 15 de octubre de 1931, y su contribución al desarrollo productivo y energético del país. También fue una oportunidad para reconocer a quienes, a lo largo de generaciones, han construido las capacidades y el conocimiento que sostienen el funcionamiento de la empresa.
La conmemoración incluyó una recorrida del presidente de la República, junto a la ministra de Industria y la presidente de ANCAP, por la Litoteca de Exploración y Producción, un espacio que conserva muestras geológicas y testimonios del subsuelo vinculados a la exploración de hidrocarburos.
Una empresa estratégica para el desarrollo del Uruguay
El gerente general de ANCAP, Nicolás Spinelli, inició la serie de oratorias con un reconocimiento al compromiso de los trabajadores que han sostenido la actividad de la empresa durante sus 95 años, incluso en escenarios de crisis y de cambios económicos y tecnológicos.
Spinelli recordó que ANCAP nació para fortalecer áreas estratégicas de la economía nacional y contribuir a la soberanía energética. También destacó el papel de la empresa en el abastecimiento energético durante períodos de dificultades internacionales y subrayó que, detrás de cada combustible que llega a una estación de servicio, de cada avión que despega y de cada actividad productiva que se desarrolla, existe una operación industrial y logística continua, sostenida por la experiencia y el trabajo de su gente.
Al referirse a los desafíos de los próximos años, Spinelli planteó la necesidad de continuar transformando la organización, incorporando tecnología y revisando procesos y formas de trabajo para avanzar hacia una empresa más eficiente y moderna.
“ANCAP no existe para sí misma, existe para servir al país, para servir al Uruguay”, expresó, al señalar que la mejor manera de honrar la historia de la empresa es continuar adaptándola a las necesidades futuras.
Por su parte, la presidente de ANCAP, Cecilia San Román, destacó el significado de la empresa pública para el Uruguay y su vínculo con la identidad productiva nacional.
“Hace 95 años nació con la visión de un país que entendió que la energía no era solamente un recurso económico, sino también una herramienta de soberanía, desarrollo productivo y construcción de futuro”, señaló.
San Román recordó que, desde entonces, ANCAP ha acompañado las distintas etapas de crecimiento del país, con presencia en las carreteras, las industrias, las cadenas productivas vinculadas a la exportación y los hogares uruguayos. En ese sentido, definió a la empresa como una “bandera país”, construida por miles de trabajadoras y trabajadores que han aportado conocimiento, compromiso y esfuerzo a lo largo del tiempo.
La presidente destacó que la investigación, la innovación y las capacidades técnicas han sido parte de la historia de la empresa y serán fundamentales para afrontar los desafíos del sector energético. En ese marco, mencionó el desarrollo de combustibles sustentables, desde los biocombustibles hasta alternativas de última generación, como el combustible sostenible de aviación (SAF) y el diésel renovable, así como las posibilidades asociadas al hidrógeno y la captura de carbono.
Asimismo, señaló que estos desafíos implican desarrollar nuevas capacidades y participar en mercados cada vez más competitivos, sin perder de vista la esencia de ANCAP y su compromiso con los intereses del país. “Los próximos años requerirán ciencia, innovación y trabajo de los uruguayos para abrir nuevos caminos”, afirmó.
A su turno, la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, destacó el carácter visionario de las decisiones que dieron origen a ANCAP y a otras instituciones públicas fundamentales para el desarrollo nacional.
Sostuvo que los 95 años de la empresa constituyen una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y prepararse para los desafíos del presente y del futuro.
Cardona definió a las empresas públicas como motores del desarrollo y garantías de derechos, y subrayó la importancia de su papel allí donde el mercado no logra dar respuesta a las necesidades de la población. También destacó la articulación entre los sectores público y privado como una característica relevante del modelo uruguayo, junto con la necesidad de orientar esa cooperación a partir de una visión estratégica de país.
El valor de la experiencia y el conocimiento
Cada 15 de octubre, ANCAP reconoce la trayectoria de quienes han dedicado gran parte de su vida laboral a la empresa. En esta oportunidad, se homenajeó a 13 trabajadores que cumplieron 40 años de servicio y a Dinorah Barreto, quien alcanzó los 50 años de trayectoria en ANCAP.
En representación de los homenajeados, Barreto tomó la palabra y repasó parte de su recorrido. Destacó las transformaciones que ha vivido ANCAP durante estas cinco décadas, desde las formas de comunicación y trabajo de sus primeros años hasta la incorporación de herramientas digitales y nuevas tecnologías.
Su experiencia refleja la evolución de la empresa y el valor del conocimiento que se transmite entre generaciones. También puso de relieve las oportunidades de desarrollo profesional que ofrece una organización con áreas y actividades diversas.
Barreto vinculó ese recorrido con el compromiso que ha caracterizado a los trabajadores de ANCAP desde sus orígenes: enfrentar desafíos científicos y técnicos para contribuir a la independencia y al desarrollo del país.
La celebración también contó con la participación de 22 estudiantes del taller de Gastronomía de CECAP (Centros Educativos de Capacitación, Arte y Producción), quienes prepararon un almuerzo criollo para el cierre del evento. El centro, que funciona en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura, brinda oportunidades de formación profesional a jóvenes. La experiencia permitió a los estudiantes poner en práctica lo aprendido y formar parte de una fecha significativa para ANCAP.


